Usted debe ser abrazado pero nunca abrasado

Se creen Pericles o Barack Obama al momento de expresarse, se sienten con la pluma de Neruda al redactar. El teclado les es una parte de su cuerpo como lo era para Gabriel García Márquez su vieja máquina de escribir. Así son muchos y usted puede ser uno de ellos pero su verdad, tal vez, esté enmarcada en el realismo mágico; es su verdad contra la realidad. Lo que siente normal, puede no tener explicación y estar enmarcado en lo improbable.  

Lo anterior no es un regaño; es sólo un estilo de redactar para decir, de otra manera, que hay muchos que creen sabérselas todas por el simple hecho de ser jefes y prefieren ignorar las sugerencias de sus asesores o consultores y eso, en la redacción, es un error fatal. Una cosa es dominar el tema pero otra expresarlo, y es “perdonable” la diferencia de estilos como aquí se evidencia, pero no los errores de sintaxis o signos de puntuación.

Aunque suene trillado, escribir es un arte y no todos tienen esa capacidad. Es de valientes admitirlo y signo de eficiencia delegar esa responsabilidad en un equipo de comunicadores, periodistas y consultores capaces de interpretar sus ideas y llevarlas al papel de una manera clara, concreta y sin errores ortográficos o de sintaxis que pueden cambiar toda una idea o dejar malparada a su empresa.

No es lo mismo decir “salvarlo, no matarlo” a escribir “salvarlo no, matarlo". Por una simple coma usted pasaría de un buen samaritano a un asesino. No queremos imaginar qué habría pasado si este mensaje estuviera escrito en un dictamen judicial sobre un procesado. Pudo morir por el error de un juez que sabe de leyes pero poco de redacción. De allí la importancia de escribir, repasar y dejar en manos de especialistas, en casos de empresas o gobierno, el visto final de cada escrito que usted podría dominar en contenido pero no en redacción.

Los errores no quedan en el desconocimiento de las normas de redacción. Pasemos ahora a los dolores de cabeza y malas interpretaciones que un error ortográfico puede acarrear y que hasta en las redes sociales toman como ejemplo. Allí dará risa pero en la vida real dejaría un mal sabor de boca a sus clientes.

“ - Quiero morir abrasado

 - Y murió víctima de su ortografía y un pirómano entusiasta. “

Sí, genera risa y puede creerse que es un chiste pero es tan aplicable a la vida real donde su empresa podría, ojalá no, ser motivo de burla. No saber diferenciar un este y un esté o el cómo y el como y sin dejar por fuera el por qué o el porque, está la diferencia entre ser una empresa respetada o un chiste para sus clientes y competencia.

“Esté” tranquilo que con “este” breve ejemplo que hoy le damos “como” alerta para evaluar “cómo” se encuentra su empresa en materia de asesoría comunicativa, sabemos que no tendrá un error más en sus comunicados o boletines “porque” no hay nada peor que preguntarse después, “por qué” no le hice caso a mis asesores y me dejé llevar por mis egos.

Como dijera el ex presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, “La ortografía tiene un  tremendo  poder descalificador social (…) La inclusión social comienza por el lenguaje, y si usted es un disminuido verbal para expresarse oralmente, es un ciudadano de segunda.”


En CISUSTENTABLE queremos que usted sea abrazado por las buenas impresiones pero nunca abrasado con el fuego de las críticas.